domingo, 11 de noviembre de 2012

Ellos o nosotros

Lunes 6 de agosto de 1945, Godmanchester, Inglaterra, en horas de la noche, un hombre se retira sumamente alterado a su habitación, su nombre Otto Hahn. Ganador del premio nobel de química por el descubrimiento de la fisión nuclear, descubrimiento que se utilizó esa mañana para detonar el arma nuclear Little Boy a unos 600 metros sobre la ciudad de Hiroshima.
El presidente de los Estado Unidos, Harry Truman autorizó el uso del arma luego de que el Imperio Japones rechazara la Declaración de Postdam, donde los aliados, entre otras cosas, indicaban los términos de rendición para Japón. En su declaración al pueblo norteamericano, unas 16 horas después del ataque, Truman dijo que habían utilizado la bomba en un objetivo militar con la idea de acortar la agonía de la guerra y salvar la vida de miles y miles de jovenes soldados estadounidenses. Además de ser una represalia por el ataque a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941 (un día después que el presidente Roosevelt autorizara lo que después se llamaría el Proyecto Manhattan), donde murieron 2403 militares y 68 civiles
Mientras tanto, Hiroshima está en llamas. La mayor parte de los hogares, muy fieles al estilo japonés, están construidos de madera y papel, se encendieron fácilmente gracias al incremento en la temperatura, se estima que llegó al millón de grados centígrados. Los hospitales estaban llenos de heridos que no sobrevivieron ya que de los ciento cincuenta médicos que había en la ciudad sesenta y siete estaban muertos y la mayoría del resto estaban heridos. De las 1780 enfermeras, 1654 estaban muertas o muy heridas para trabajar.
Varias semanas después la enfermedad X empezó a afectar a los sobrevivientes. Vomitos y manchas color purpura eran la tónica de los afectados. Unos días después estas mismas personas empezaron a sufrir de pérdida de cabello y aproximadamente diez días después morían. Con el paso del tiempo se le cambió de nombre a la enfermedad, envenenamiento por radiación. Como si esto fuera poco, muchas personas sufrieron de diarrea por aproximadamente tres meses por tomar agua contaminada por la radiación. Además, para los sobrevivientes, la radiación se convirtió en una bomba de tiempo que años después se manifestó como leucemia, cancer, infertilidad y muchas otras consecuencias.
¿A qué quiero llegar con todo esto? Quiero poner una pregunta su mente, que está leyendo este blog. ¿Usaría un arma sobre personas inocentes con tal de evitar la muerte de los suyos? Y con esto no quiero ser moralista, ni quiero acusar a Truman, o a Bush, o a Pacheco o a cualquier otro. Es más, ¿sería usted capas de utilizar un arma con la capacidad destructiva como la que le describí arriba, con los daños que ha dejado atraves de las décadas? Yo creo en el derecho de la defensa propia, y de matar a quién quiere hacerme daño o hacerle daño a mi familia, pero, ¿mataría a los hijos de la persona que le quieren hacer mal para enviarle un mensaje? ¿Mataría inocentes para que los culpables se rindan?
Las preguntas son más retóricas que otra cosa, la única respuesta correcta es la que le permita dormir en paz, y es claro que todos alcanzamos ese sueño tranquilo de formas muy diferentes.

Saludos,
Leo

Bibliografía

http://en.wikipedia.org/wiki/Operation_Epsilon
http://en.wikipedia.org/wiki/Otto_Hahn
Heisenberg, Werner Karl. Diálogos sobre la Física atómica.
http://www.natgeo.tv/cr/especiales/el-dia-despues-de-hiroshima
http://es.wikipedia.org/wiki/Bombardeos_at%C3%B3micos_sobre_Hiroshima_y_Nagasaki
http://es.wikipedia.org/wiki/Declaraci%C3%B3n_de_Potsdam
Hershey, John. Hiroshima
http://library.thinkquest.org/3471/radiation_effects_body.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Ataque_a_Pearl_Harbor
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